Frontmentypes - Passion Pit

Country: US
Name: Michael Angelakos
Age: 22
M-Genre: Electropop, Synthpop
Make-up: No
Tattoos: No
Instrument: Keyboards
Band fit-in: 10
Performance: 8
Aesthetic: 8
Conviction: 9

Ahora que estoy de vuelta y que necesito un buen warm-up para reengancharme, se hace conveniente un nuevo frontmentype. Pero para no salirme de la trayectoria que llevaba, continúo la lista con este jóven músico que fundó casi sin ninguna intención, los cimientos de lo que sería su primer trabajo comercial en un regalo para el día de San Valentín.

El equipo con el que Michael cuenta me resulta no solamente simpático, sino también curioso. Cuando veo una foto de Passion Pit no puedo evitar pensar que hacen parte de un cast de una serie argentina o de una de esas comedias que dan en Sony o Warner. Tan así, que el bajista, debido a sus expresiones y gestos, logró que lo pensara como el impertinente Wollowitz del grupo. Me agrada la sinergia en la que se compacta la banda y el deje hipsty-nerdy que manejan. Y posiblemente Michael pueda compenetrarse en otro matiz indie, pero su carácter lo hace el candidato más ideal para liderar. Me permito un 10 en Band fit-in.

Me hace entrar en contradicción con respecto al Performance. Prefiero mil veces que el frontman no use más que su micrófono a que use como instrumento principal los keyboards. Una situación como esta le ocurre a Adam Young de Owl City. Se le queda corto el stage encerrado entre su Korg y su Mac. Esta predisposición nace puramente de la costumbre que tengo de esperar ejecuciones enérgicas, llenas de movimiento que seguramente el background rockero que me precede me sembró. Pero sucede algo con el género de Michael y el de Adam. La expectativa es distinta. No es la fuerza en la melodía la prioridad, sino el efecto que le den según tengo entendido; por tal motivo, se invierte mi concepción y prefiero que se queden los keys. Sin embargo, “kármica” y curiosamente, Michael decidió dejar de usar sus keyboards en vivo hace un tiempo y se quedó solo con su micrófono. Y aquí viene otra de mis mini-querellas. La voz que usa Michael es una voz superhead, es decir, una voz aguda que inspira por su tono una especie de fragilidad y que hace ver a Michael como necesitado de ‘algo’. Escojo mil veces verlo rebotar junto a sus compañeros al ritmo de lo que tocan en vez de notarlo falto de ‘algo’. Doy un 8.

Siempre he reiterado mi predilección por los cortes de cabello largo, pero tal y cómo le dirían a un anciano: “Los tiempos cambian” y en estos contextos Indie, mucho más. Peinado revolcado y barba algo tupida: una imagen que desde el primer momento que conocí a Michael me enlazó a el papel de Manolo Cardona en la película La Mujer de mi Hermano; aunque debo agregar también que me recordó a Ashton Kutcher en sus épocas con barba y sin lugar a dudas al último meme de Keanu Reeves. La verdad no puedo decir que me desagrade algo a pesar de que no me mate, tiene carisma y no se ve mal, además está joven y eso le sube puntos. Un 8 estará bien.

Michael Angelakos estudió crítica literaria, una etapa que le dio la capacidad de discernir y decidir sobre lo que quiere siempre. Cuando aún era estudiante, quiso darle como regalo a su en-ese-entonces novia un pequeño package con canciones. Aunque sus estudios estaban relacionados con los medios y algunos de sus amigos fueran editores, él no era en ese entonces muy hábil para la producción y la edición; no dejando ser eso un impedimento, se lanzó a ensayar composiciones y se encontró con el encanto de los efectos de sintetizador y le sumó a eso, como para que armonizara, una voz superhead, una voz donde las cuerdas vocales están sumamente juntas y que muchos suelen confundir con el famoso falsetto, voz donde las cuerdas vocales están sumamente abiertas. Todo eso con una intención inicialmente experimental.

No sé si la palabra “serendípicamente” sea apropiada, pero fue así, sin muchos propósitos, que dio en el punto de algo sumamente catchy. Pero no es tan simple como eso, como descubrir lo llamativo de la creación y llevarse los méritos. Michael tuvo que hacer más que eso para lograr el primer trabajo con Passion Pit. La voz superhead fue algo para probar, nunca fue ni ha sido su verdadera voz, por tal razón, durante mucho tiempo, se le hizo necesario practicar arduamente para obtener rendimiento, tras esto, él y su banda sufrieron problemas económicos y eso los tuvo frenados física y mentalmente hasta tiempo después donde pudieron lanzar su álbum Manners.

Aunque bandas como MGMT y Hotchip hayan marcado ya una línea en el género del electropop, Michael no ha querido parecerse a ellos. Los respeta pero cree por ejemplo, en el caso de MGMT, que no sólo buscan causar un impacto auditivo, sino también visual, no sólo gustar con su trabajo, sino ser íconos fashion. Él afirma que su intención es más bien lograr en sus trabajos “ganchos”, porque cuando hay ganchos musicales, dichos trabajos obtienen un valor dorado  (no precisamente dinero) y cuando las personas se sienten a gusto con lo que hace, verlos gritar al ritmo de sus letras mientras él canta como una niña, le basta con suficiencia.

Resumiendo los tres últimos párrafos, vemos disciplina, ánimo y carácter musical. Tres elementos valiosos para dar un buen puntaje en Conviction. Un 9 para él y su banda de Massachusetts.


Bonus:
Levi’s® Pioneer Sessions








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